02 octubre 2011

Sueño de leyenda

Qué gusto haber encontrado esto entre mis documentos, fue una entrada en mi primer blog. La escritura es inmadura, mala, pero bien cargada de emoción. Ésta se refiere a mi bisabuela, murió hace ya dos años...

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Pequeñas leyendas rondan sueños mexicanos a lo largo de la historia y hasta para los más escépticos, entre los cuales me cuento, muchas veces es difícil dejar de lado ciertas ideas que desde niños nos han inculcado. El suelo mexicano está repleto de tradiciones y aunque en la práctica las dejemos de lado, muchas permanecen eternas en nosotros. 
   Una tarde soñé con ella, prácticamente abandonada al olvido a pesar de que hace apenas unos meses dejó de estar entre nosotros, su cuerpo viejo se apagó y nunca supe mucho de su vida pero en mi mente siempre están sus palabras “recuerdo que de niño me pedías que me quedara a dormir contigo” y yo sólo sonreía pues ahora no logro recordar mucho más allá del desayuno. 
   En el sueño venía de visita y desde que la vi fui feliz. Pensé en tenderle la mano (pues a veces pienso en sueños) pero luego creí que sería una tontería, “es familia” aunque esté muerta, es muy formal hacer eso. Se sentó a mi lado seguida de mi madre, yo observaba una perra llegó al techo de un solo brinco a jugar con mi regordeta prima y su madre, la escena regresó con nosotros y mi abuela dijo “ya está grande” y me tendió la mano que estreche con delicadeza para no lastimarla, “no me equivoqué” dije, pues ella también pensó en saludarme así desde un principio. Mi madre dijo “cómo están las cosas allá arriba, qué cuenta su esposo”, a lo que la bisabuela respondió “nada mal, me va a visitar aún borracho, pero me preocupan mis hijos, murieron tan jóvenes, alejados de la mira de dios me lloran desde abajo”, mi madre me echó una mirada y dijo “por eso me preocupo por su alma...”. 
   Durante un tiempo tuve la oportunidad de convivir casi a diario con una familia más bien tradicional y supersticiosa en la que casi en cada conversación salían ciertas creencias que yo siempre taché de ilógicas pero que dejan pensando. En una de ésas alguien me dijo, “si en sueños le tiendes la mano a un muerto, no despiertas”. No creo que los sueños representen cosas que pasan a futuro, que predigan cosas o situaciones por pasar ni mucho menos que puedan matarte pero sí creo que representen deseos pasados o futuros. 
   Después de todo, yo fui el que quiso tenderle la mano...

29 julio 2011

Cienfuegos en 3D

Imaginen la emoción de vivir en una ciudad que ha sido escenario de una gran novela, es mucho mejor que vivir en una donde se ha desarrollado una película, es una de las muchas diferencias entre el cine y la literatura, ambas imprimen paisajes pero muchas veces las palabras valen más que miles de imágenes, aun siendo estas mostradas a gran velocidad frente a nosotros. Y es que es distinta la magia, hemos visto incontables veces en nuestra vida a Nueva York siendo demolida, sufriendo catástrofes antes impensables o haciendo de cuna para un amor, pero bastó un libro para hacer de Praga el lugar donde Kundera nos mostraría qué tan profundas son en realidad las relaciones y que el amor siempre comienza con una metáfora. Siempre preferiré a un Ixca Cienfuegos a todas las caras de Tom Cruise (aunque en verdad todas son la misma), pienso que lamentablemente la mayoría de las películas no le ganan a la mayoría de los libros hechos tan sólo en un país, que por ese motivo preferiría a la Ciudad de México, ciudad de los palacios, a Los Ángeles o Nueva Jersey, tantas veces escenario de batallas entre terrícolas y marcianos, en fin, que siempre habrá algo que me haga preferir a un libro que el cine, ni con todo el 3D del mundo, podrá cambiar. Cómo quisiera conocer Comala...
Nunca me cansaré de hablar bien de la literatura :)

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Foto tomada de aquí.

24 junio 2011

Se nos escapó la primavera

Si bien generalmente se necesita una reinterpretación de la realidad para poder cambiar la misma, pienso que México, de nuevo, es la excepción a la regla. En este país se conoce, interpreta y reinterpreta ad nauseam la realidad pero nadie mueve un dedo. Es más, me aventuro a decir que incluso existen sobre-interpretaciones pues, con una sola sentencia el mexicano puede describir de manera certera el sistema jurídico o político de nuestro país, tenemos una habilidad que el gran juez Nietzsche hubiera envidiado. No nos sofoca tanta otredad sino la cantidad de discursos de esta clase que no sólo pululan sino que castran, estas interpretaciones nos han vuelto una especie de analfabetas funcionales en un entorno político, excluyente, opiniones generalizadas y compartidas que no construyen agrupaciones móviles de cambio pues si todos dicen: “El gobierno es corrupto” se acepta y confirma; “así será siempre”, se confirma y se conforma; “ni modo, aquí nos tocó vivir”, se conforma y se calla.
   ¡Despierta, México! Da tristeza ver lo profundo de tu sueño. Odio comparar pero al otro lado del planeta sólo hizo falta un hombre indignado y gasolina para movilizar a todo el mundo árabe. Dime tú: ¿necesitas mártir? dime, ¿por qué los 40, 000 que tenemos no te sirven?
   Es cierto, se nos escapó la primavera, pero nunca es tarde para levantarnos...

30 mayo 2011

El hombre es animal político

Veo con cierta tristeza (y hasta enojo) el apatismo con el que los jóvenes en México ven las problemáticas sociales y se concentran más en aspectos personales que, a final de cuentas, de individuales no tienen nada. Lo veo con enojo pues es su culpa y a la vez no. Puede haber 35 mil muertos en 4 años pero hasta que no nos toque de a un muertito a cada uno no nos moveremos todos, qué triste sería ver que aún así seguimos son hacer nada. Lo que estoy a punto de decir no tiene nada de nuevo, se ha dicho miles de veces pero necesito procesar mejor este discurso en mente para saber mejor cómo manejarlo. Resulta que al menos en mi ciudad (que no ha de ser muy distinta socialmente de las otras en el país) que los jóvenes prefieren ser únicos a ser un todo. Prefieren resaltar dentro de un grupo (ahí es donde se rompe lo individual) pues quieren ser únicos siendo lo mismo que el resto, tratando de hacer menos a la gente con la que deberían ayudarse, tal vez a estos chicos les faltó más Dumas en su infancia pues no conocen el significado de "uno para todos, todos para uno". Independientemente de la tribu urbano o grupo social al que se pertenezca los jóvenes no hacen mas que echarse tierra unos a otros con tal de resaltar, es imposible avanzar como sociedad si los grupos que la conforman no están cohesionados entre ellos. Los chicos que prefieren tal música ya no sólo discriminan a los que no la escuchan, se discriminan entre ellos creando reglas y jerarquías dentro de estos grupos, ¡cuándo fue que las tribus urbanas se institucionalizaron! Ver este tipo de actitudes entre el sector más revolucionario de la población de verdad rompe el espíritu. Los jóvenes dicen: "Sí, marchamos, no queremos más violencia" pero si eso irrumpe con su apretada agenda de "ser alguien" nomás no procede. Veo grupos de jóvenes que indagan por una nueva ética pero no es más que el meta-uniforme que se lleva (además de los distintivos culturales como lenguaje, símbolos, etc) y es en estas cosas más-allá-de-la-apariencia las que determinan el lugar en la jerarquía, no importa si llevas tu mensaje radical al mundo, lo importante es ser lo más radical posible dentro del grupo aunque eso casi nunca implica llegar a moverse fuera de él. Los lugares más altos están ocupados por profetas que mueven las mismas masas aisladas todos los días sólo para conservar su posición dentro de éstas. No existe movilización social porque esos móviles están atados como bestias por la búsqueda de propio interés. Hemos vivido tanto tiempo sometidos por el Estado que ahora pareciera una especie de dios, ya no es el enemigo a vencer sino el amo del destino al que mansamente obedecemos. 
   Todo esto es dicho tal vez en relación a la entrada anterior y sobre todo a la frase que me hizo ponerle título al blog, "todo es presencia, todos los siglos son este presente" fue dicho por Octavio Paz y para no ir tan lejos la próxima vez que tengan una moneda de veinte pesos, antes de gastarla, obsérvenla y reflexionen. En España actualmente se lleva a cabo un movimiento que comenzó con los jóvenes y que ahora incluye personas de todas las edades, es tan notorio para ellos que esos problemas afectan a la sociedad toda, que salen y, sin miedo a perder algo (pues muchos ni siquiera tiene empleo) acampan en las principales plazas hasta ser escuchados, es impresionante ver la cantidad de gente en estos movimientos. En México intenta un poeta dolido y colérico mover a la gente para terminar con la errónea estrategia del gobierno mexicano en su guerra (que ahora llaman lucha) contra el narcotráfico. Uno de los principales medios para movilizar a la gente e invitarlos a participar fue la conocida red social "Facebook" que si bien (y pongo de ejemplo mi ciudad Chetumal) de alrededor de 300 personas que confirmaron su asistencia, las fotos revelaron tan sólo la participación de (no saben el trabajo que me dio calcular tan increíble cifra) 15 a 16 personas marchando en contra y con la bandera de "No más sangre". La estrategia del señor Sicilia no es mala, al contrario, creo que ha estudiado la historia de movimientos sociales en México y se ha inclinado a tomar decisiones que pueden ser o pudieron ser correctas en dichos movimientos (pliego petitorio concreto, diálogo con el gobierno mexicano de carácter público) pero le ha faltado la capacidad de convertirlo o hacerlo ver de manera realmente social, muchos no ven el movimiento como algo suyo, incluso yo veo que el señor Sicilia se mueve por la ira causada por la pérdida de su hijo, se mueve con resentimiento, si el movimiento de Sicilia no me lo creo es proque es algo suyo, representa el señor a una porción de la población muy pequeña, casi desconocida, no cuenta con el respaldo de ONGs de peso y, sobre todo, el suyo se ha convertido en discurso cuyo objetivo se ha pervertido, ahora es material para que jóvenes incrementen sus credenciales, dentro de los grupos a los que ya pertenecen, vemos en redes sociales fotos de perfil con el emblema del movimiento, pero sólo 3 de ellos estuvieron presentes en la marcha de mi ciudad. No lo digo con alegría pero tampoco con tristeza, pero es cierto que ni yo mismo asistí a la marcha, pudiera poner muchos pretextos, como que tenía trabajos finales, como que no concuerdo con el señor Sicilia, como que en Chetumal todo se vuelve partidismo, en México la historia pesa tanto que en el imaginario colectivo no existe democracia, en España se mueven porque en el pasado lograron su libertad, en México, como todo, la libertad fue decidida por élites del momento, la historia nos ha moldeado tan chafa que no podemos movernos sin ser dirigidos por los representantes del Estado. 
   He caído en lo mismo, no he mostrado solidaridad con mi sociedad, NUESTRA SOCIEDAD, y qué si a mí no me ha tocado un muerto, no quiero que me toque, y ésta es una invitación, casi un grito desesperado a los jóvenes a olvidar por un momento su individualidad, es brillante, deliciosa, lo sé, todos hemos pasado por eso, puedo citar de nuevo a Paz diciendo: “A todos, en algún momento, se nos ha revelado nuestra existencia como algo particular, intransferible y precioso. Casi siempre esta revelación se sitúa en la adolescencia. El descubrimiento de nosotros mismos se manifiesta como un sabernos solos; entre el mundo y nosotros se abre una impalpable, transparente muralla: la de nuestra conciencia.”. Es casi divino ser joven, pero serlo y no ser revolucionario... bueno ya saben. Quisiera terminar con estas palabras, pintadas en alguna pared perdida en el tiempo y desvanecida del imaginario de los mexicanos así como el movimiento del 68: 
El hombre es un animal político. (Aristóteles) Si no eres político, no eres más que un animal.

09 mayo 2011

¡Llegar a ser!

Últimamente he retomado bastante a Nietzsche, no tanto sus lecturas pero sí bastante unas reflecciones que tenía en mente desde hace ya un tiempo y que se fueron empolvando un poco pero, a raíz del libro en el que ando ahorita, todo el polvo se fue de un soplo contundente y todas estas ideas regresan frescas a mí. 
La que más me ha golpeado últimamente es la del fin último de la humanidad pues, como ya he mencionado antes (en post de otros blogs que lamentablemente ya no están disponibles), un trabajo intelectual que debe competer a cada ser humano debe ser el de crearse su propia moral rompiendo totalmente con lo impuesto anteriormente al inicio de éste ejercicio pero sin olvidar nada de lo aprendido en el trayecto, todas estas herramientas sirven en el viaje tan conocido que emprende el camello por el desierto (mencionado en "Así hablaba Zarathustra") para alcanzar la libertad al final de las tres metamorfosis. Recordemos que primero el alma se transforma en camello, carga con todo y se lanza al desierto, ahí sufre el alma una segunda transformación, la del león para enfrentarse al dragón de los dogmas, a los deber ser establecidos y al final, venciendo y quitando de nuestra vista hasta la última escama, nos volvemos niños, auténticos super-hombres libres de toda moral impuesta, masa fresca en nuestras manos para crearnos a nosotros mismos y, así, llegar a ser lo que somos.
Llega a ser lo que eres se repite constantemente en el libro que leo, pero si estos ejercicios de construcción de moral dan resultados tan distintos entre nosotros (se me ocurre por tanto como gente se declara existencialista o nihilista según se pregunte a alguien). Sin ser estos códigos morales, bien dan como resultado la construcción del propio, y aquí es donde tal vez no me entiendo con Nietzsche. Si este es fin para toda la humanidad, en calidad de humanos y pasando todos por el mismo proceso, se me ocurre que el resultado sea el mismo pues se dejan de lado memes (aquellas unidades de transmisión cultural), lo que no se olvida es lo aprendido, sí, proveniente de la sociedad y por tanto de la cultura dentro de la cual crecimos [noten que incluso yo me siento confundido], pero los dogmas y reglas son olvidados, por lo tanto la cultura siguen influyendo en el resultado final del proceso para llegar al niño. ¿Será entonces que sólo los alemanes pueden llegar a ser como Nietzsche? ¿Entonces dónde queda la figura del actual hombre cosmopolita? Tal vez la posible riqueza de super-hombres ha quedado atrás, esa diversidad la cual Nietzsche no tomó en cuenta sea ya cosa del pasado antes de haber sucedido siquiera. O no.
También se me ocurre que, si bien es cierto que el hombre ha dejado atrás rasgos culturales característicos de la sociedad a la que pertenecen, la figura del Estado aparece ahora de manera fulminante, pues si en este mundo globalizado, plano y gris, si algunas cosas son inmensamente diversas son las formas de vida y las formas de Estado, existiendo tantas como se pueden combinar entre ellas. Por tanto es que creo que dentro de un Estado autoritarista y represor pueden encontrarse hombres igual de revolucionarios y en un Estado que ha formado sociedades líquidas, la aparición de un super-hombre es muy escasa, tal vez ni sepan que se puede llegar a ser, pues para ello necesitan rigidez, el Estado se ha convertido en la creadora de la sociedad o lo que la distingue dentro de la sociedad internacional, permitiendo o reprimiendo ciertas cosas, basándose y creando sistemas económicos por los cuales se rigen las sociedades, dando pautas de cómo hacer las cosas, por tanto, es el Estado quien dice si se crean o, mejor dicho, si deja que se creen estos niños.

Miguel Castillo, 9 de Marzo de 2011.

05 mayo 2011

Like eating glass

Nunca me consideré un escritor mediocre pues, en principio, nunca me consideré escritor. Nunca terminé una novela o siquiera un cuento por falta de inspiración, señorita caprichosa que nunca se me apareció. La falta de historia para desarrollar siempre se me hizo tan complicada hasta el día en que decidí que, a falta de una original, me plagiaría una ya creada. Y qué mejor que plagiarme mi propia historia pues, quién la ha de conocer mejor que yo, que en gran parte la viví yo mismo.

28 abril 2011

A casi un año...

Cada dos semanas soñaba con ella, días más días menos. Siempre despertaba agitado, empapado en sudor y con el sabor agridulce en la boca. ¿Qué significaban esos sueños? ¿Debía ir a buscarla? ¡Dónde está! ¿Debería hablar con ella? ¡En qué idioma! El silencio no es muy usado en estos días, ya nadie le entiende. Todo mundo debería leer "La región..." de Fuentes, aprenderían algo. ¡Ah, qué platicas tan calladas aquellas! Y qué lástima que Cienfuegos no esté más entre nosotros, sería un traductor muy solicitado. Callar, si con eso ella entiende. Entiende que pasa al rededor, que en el sur las cosas se ponen feas, que en el golfo una mancha negra se extiende y, del otro lado, Japón está devastado y, oh no, por favor, no hablemos del norte, que ya no sólo nos dividen arena y agua, si supiera que por encima la gente muere a tiros y por abajo, vaya que bien debajo, sacan gente de numerosas fosas. ¿No hablar? Si callo ella se entera, debo alzar la voz y que las cosas no se repitan, los demasiados muertos, pero si ya con uno es bastante, debo hablar pues no quiero que sepa, quiero que descanse en paz.

Esto no se refiere a mí, en especial, no despierto empapado de sudor por los sueños, pero sí por el endiablado calor de estos meses y el aire acondicionado está descompuesto, princesa y yo morimos de calor. Algo que es cierto es que sueño con mi abuela. En los sueños no sucedía nada en especial, cosa más rara, ni tendida de mano ni reprimenda, pero la veo y al despertar recuerdo tanto, esa complicidad tan silenciosa que tuvimos los últimos meses, qué tu abuela quiere verte, me decía mi madre, pues claro, con eso bastaba, ella y yo tuvimos algo que mis tías ni con todas sus lágrimas podrían comprar, me confesaba cosas de imprevisto, ni yo sé porqué, la cosa es que soltaba algo y con eso bastaba, deben saber cuanto la extraño, que me ayudó a descubrir que las mujeres conocen tanto tanto que hasta se conocen así mismas y cuando dijo, no vuelvo, sonó a burla pero fue sentencia. Regresamos todos menos ella, los últimos días ni hablaba ni comía, cosa más triste. Me quedo con los secretos, con esas cosas que no supieron y que muchos ni saben ni sabrán, al fin de cuentas es mi mami.

08 abril 2011

Documento reciclado.

Tiene fecha del 27 de febrero del año pasado.



Desde el comienzo el rumor de que era ella era tan fuerte, tan intenso. Al entrar a la sala las paredes gritaban ruidos apagados, insinuados y fríos, golpeaban como bofetadas calladas, sin el “clap” tan característico, sin el ardor siguiente, tan frías. Se presentó y ella dijo “tengo novio” como si esa fuese su escape natural, el “aléjate idiota” aunque en ella no había mirada de mujer enamorada, podría tener novio o no, pero ella no amaba a nadie.
Tengo moscas en la azotea, mariposas en el estómago, luciérnagas en el pecho, encienden y apagan, lucecitas amarillas, me quieren mucho y yo a ellas, un “algo” hay en mi corazón, se come mis moscas, mis mariposas y mis luces, se lleva mi felicidad y me aferro a ella, no a la felicidad sino a ella, quién lo diría, si somos ella y yo como luz y felicidad aunque ella sea ambas y yo sólo sea un admirador de su belleza.

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No tiene un significado en especial y, si alguna vez lo tuvo, ya ni lo recuerdo. Tal vez sólo la segunda parte, de verdad estaba deprimido hace más de un año. Todo cambió por ahí de marzo pero es cosa que todos ya saben :)

15 marzo 2011

Diplomacia.

Este es un correo que le acabo de enviar a mi maestro de Sociedad y Cultura en el Caribe. Al releerlo me sonó bastante diplomático. ¡Ah, qué buen internacionalista serás, Miguel Castillo!

Profesor disculpe que escriba hasta ahorita pero pensaba que hasta hace un rato iría a la clase pero ahora veo que no. En la mañana que tuve clases quedé todo empapado por la lluvia y ahorita ya me comenzó algo de fiebre y como el clima parece no querer mejorar no creo poder ir hoy. Sé que es deber y educación avisar antes pero ni yo pensé enfermarme por una "mojadita" y por eso es que no le escribí antes, el jueves ya debo estar ahí puntual para lo que venga.

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"Yo no soy Nada, en el sentido de vacío; pero soy la Nada creadora, la Nada de la que mi Yo creador lo crea Todo."
Max Stirner
Miguel Ángel Castillo Torres

Ruido

Me siento algo oxidado y esto es lo mejor que ha salido en los últimos meses. El nombre corresponde al nombre del archivo, sin metáfora, sin sentido oculto, así de simple he estado últimamente. Sólo quería deshacerme de esto para poder comenzar a escribir un poco más en serio en los meses que vienen.

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Recuerdo el tiempo, el lugar. Recuerdo haber escuchado el sonido apagado salido de los auriculares de un joven, un murmullo, el clima húmedo y el cielo nublado a pocos kilómetros de la ciudad en la que las lluvias en verano no eran nada raro. De donde yo vengo el verano es soleado todo el tiempo, las estaciones no han cambiado ni un poco, como si el tiempo no pasase por nosotros, pasaré cinco años fuera y seguramente todo seguirá igual a mi regreso, más bien parecerá igual, pero los niños que hoy juegan en los parques serán adultos precoces, tendrán sus propios niños que mantener. Se debe salir de ahí para saber que el mundo que existe es otro y lo que ahí queda, olvidado por el plan universal, está condenado a repetir su historia infinitamente. Escoger una carrera, una vida. Me niego a aceptar que esa sea la alternativa, la única por lo menos. Debe haber otras vidas fuera de el inmenso plan infinito escrito para cada quien, para cada persona. Creo que a dios se le terminó la creatividad y ha sacado fotocopias para cada uno de sus hijos, me niego a ser parte de ellos, quiero escribir mi propia vida, por ello es que puedo decir que salí de ahí y terminé queriendo escribir la historia que, si no es acaso sólo la de mi vida, no es la de muchos otros. Me negaba a perderlo antes de tenerlo.
Al llegar a la terminal de autobuses comenzó a llover fuertemente, había llegado a la ciudad con un pequeño gran acumulado de ensayos y demás misceláneas para presentar a un editor de la gran ciudad mientras trabajaba en una pequeña publicación universitaria. Bajo tal aguacero era imposible ver más allá del agua que salpicaban mis pies al pisar el suelo, cualquiera que fuese, todo parecía inundado y las calles parecían recorrerse a sí mismas llevándose una a otra ciudad abajo y abandonando todo. La ciudad se detuvo, el ruido de autos, las luces intermitentes en los aparadores, la gente corriendo el las aceras. Todo quedó suspendido por aquellos veinte o treinta minutos que llovió aquel verano y aquella tarde en especial. Corrí tan rápido como pude a buscar refugio pues no podía quedarme más tiempo en el autobús y la maleta en la que traía mis papeles era de dudosa resistencia ante este tipo de embates. A pocos metros de ahí se encontraba un edificio grisáceo y ciertamente poco moderno aunque tampoco era precisamente antiguo. A pesar de la peste a viejo me colé en él.
Resultó ser un viejo museo hace tiempo abandonado, con algunas cuantas pinturas, otras tantas esculturas y sobre todo llena de nombres olvidados o que ni siquiera tuvieron oportunidad de ser conocidos para ser recordados. Me asombró mucho que aquellos nombres tan-sin-importancia pudieran ser honrados con una construcción de considerables proporciones, con pasillos largos, grices y fríos pero de imponente presencia, de techos tan altos como baobabs y anchos como la cauce de un río. En tanto llegaba al final de la que parecía ser la galería central observaba en la pared frente a mí cada vez más cercana una interesante ilustración que hasta el día de hoy no logro entender. Al momento fue tan atrapante que me olvidé del resto de la galería y me dirigí sin más a lo que parecía ser la fotografía de una mujer de nombre de cabello largo, lacio y negro, un cuello largo blanco del que colgaba una cruz de plata negruzca con las iniciales EM. Había llegado, serendipia. El nombre bajo el marco era el de mi padre.