09 febrero 2013

Diferendo


Existe un diferendo en mi casa que no para, y los acuerdos de paz no prosperan. Esta mesa es mía, dice mi madre, y la usa un tiempo, la olvida y la tomo. Para poca cosa sirve la mesa, pues hay muchas en la casa y ésta no tiene nada de especial, ni un dibujo, una historia o una marca dejada por una taza de café (tan lindas que son). Pero ni eso... Uso la mesa un tiempo, pongo libros sobre ella, trastes sucios o al gato, pero en general podría utilizar otra mesa, la cosa es que ésa me gusta, la aprovecho unos días, la disfruto y termina formando parte del paisaje de la pieza. Cobra importancia cuando madre dice, la mesa es mía, la toma, le coloca un florero, un bol con fruta y el recibo de luz y sucede lo mismo hasta que la reclamo de nuevo.
La historia recuerda a la de aquel archipiélago en el mar del Japón (o de Taiwan si se les pregunta a éstos) que al parecer su única utilidad es mermar las relaciones entre ambos países, compartiendo tanto durante siglos necesitan desesperadamente de estas herramientas para pelear cuando olvidan porqué están peleados. Así con madre, viera, con quien tan sólo comparto un lazo de sangre, quince horas de labor de parto y uno que otro té todas las noches antes de dormir.

2 comentarios:

Clarisa dijo...

¡Hola, Miguel! Me estoy poniendo al día con los blogs que solía frecuentar... qué malo que tengo esta faceta de exiliarme de la blogosfera.
Qué pena que sea así. La relación con mi madre se asemeja mucho a la tuya, sólo que suelo recluirme más en la pieza, y ya no reclamo la mesa porque me expulsa el ruido del televisor que se encuentra a escasos 3 metros.

Releyendo un texto que escribí hace tiempo, me encontré con un comentario tuyo que decía que quizás estudiarías en la Universidad de Villa María. ¿Llegaste a Argentina? Si usás facebook, y quieres, te agrego así permanecemos más en contacto.

Te mando un abrazo, espero que estés bien.

Clarisa dijo...

Ahora mis textos se alojan en www.aprendizdehumana.blogspot.com
Recién me di cuenta de que este texto no es el último que publicaste... ¡qué distraída soy!